La(s) Revolucion(es) rusa(s) en su centenario: un debate en tres tiempos

El pasado 26 de octubre la revista Temas dedicó su espacio Último Jueves al análisis de un proceso histórico sobre el que, cien años después, no se conoce lo suficiente. La necesidad de  profundizar y divulgar más las “distintas historias” de la Revolución Rusa fue la premisa compartida del panel, esta vez conformado por Fernando Rojas, Viceministro de Cultura; Marat Karimov, Primer Secretario de la Embajada de Rusia en Cuba y Angelina Rojas, investigadora del Instituto de Historia, con la moderación de Rafael Hernández, director de la revista.

Más de setenta personas se interesaron en la discusión sobre los asuntos menos comprendidos de la Revolución de Octubre, los problemas que determinaron su rumbo y las enseñanzas que deja al mundo el acontecimiento político que no pocos  califican como el más importante del siglo XX.

Foto: Randdy Fundora/Temas.

Los panelistas hicieron énfasis en la necesidad de superar la tendencia a estudiar los hechos relacionados con la Revolución Rusa sin las necesarias aproximaciones conceptuales a sus implicaciones, entendiéndolos como sucesos puntuales, aislados y separados de un contexto histórico-concreto.

Entre los tópicos más polémicos del debate, estuvo el de los problemas que determinaron el rumbo de la Revolución de Octubre. Fernando Rojas identificó como determinantes: la guerra civil y la compleja situación con la que tuvo que lidiar un país que llegó a ser agredido por diecinueve Estados, las polémicas de los años veinte entre las distintas fracciones del Partido, los disensos no resueltos entre algunos de sus líderes, las luchas por el poder personal y las constantes amenazas y presiones propias del cerco capitalista.

Marat Karimov, por su parte, destacó que la Revolución tuvo que desarrollarse en un contexto muy complejo en términos socioeconómicos, donde predominaban poblaciones fundamentalmente rurales, la pobreza y el atraso tecnológico.

Angelina Rojas resumió como problema fundamental “el del poder” y enfatizó en el reto que implicó reorganizar el país con un nuevo sistema político y económico, proponer una nueva forma de entender el mundo y las relaciones sociales. A esto añadió que, “el grueso de la clase obrera,  la que se supone sujeto de la Revolución, estaba extenuada” y la poca participación que tuvieron los trabajadores en la dirección de la Revolución y en las decisiones del Partido.

Diez intervenciones del público completaron el análisis con preguntas y comentarios sobre problemas como la corrupción, las mediaciones del factor religioso, los fracasos de otras experiencias revolucionarias y su influencia en el caso de Rusia, las contribuciones de Lenin no solo a la Revolución de Octubre sino a la comprensión del Socialismo hoy, entre otras.

El debate finalizó con un análisis de las lecciones que nos deja la Revolución de Octubre para entender el contexto global y el cubano en particular, pues como apuntó Fernando Rojas, al acercarse a estos procesos es inevitable la proyección sobre el presente: “nos estaríamos engañando a nosotros mismos si negamos nuestra relación con esa experiencia de hace cien años”.

A su vez, Angelina Rojas señaló que no se trata de un acontecimiento del pasado, en tanto las causas que generaron la opción socialista son todavía problemas del mundo contemporáneo. Con esta idea coincidió Fernando Rojas: “aunque el capitalismo haya logrado camuflar la dominación, aunque el sujeto histórico de la Revolución cambie, las ansias de libertad y de justicia no van a abandonar a los seres humanos”.

El público asistente también hizo énfasis en los necesarios aprendizajes que se derivan del análisis crítico del devenir de la Revolución Rusa, para el mundo, para el presente y futuro de la construcción del socialismo en Cuba.
 

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